VALORES EN EL DEPORTE

Los valores que nos trasmite la práctica deportiva

1. Compromiso
El deporte te lleva a comprometerte con algo o alguien, los niños saben que los martes y jueves no pueden hacer planes porque tienen que ir a fútbol o a basket o a gimnasia, entre otros. Aprenden a que no pueden “fallar” a su equipo y tienen que asistir a los entrenos y competiciones a pesar de que los otros planes que surjan sean tentadores.

2. Trabajo en equipo
Es un valor importante dentro de nuestra vida, ya que se trabajará en equipo en muchas ocasiones, académicas, laborales, familiares. El trabajo cooperativo es un valor que se debe adquirir desde pequeños.

3.  Responsabilidad
Por ejemplo “preparar la mochila”, es un nuevo aprendizaje, nunca tiene que ser visto como una carga, el niño tiene que tener responsabilidades desde pequeños, siempre acorde a su edad.

4. Esfuerzo
Día a día en el entreno los niños aprenden que hay que esforzarse para conseguir aquellos logros que quieren, este valor llamado esfuerzo se acaba generalizando a otros ámbitos como puede ser el ámbito educativo.

5. Autoconocimiento
El deporte ayuda a aprender a conocerse mejor a uno mismo, conocer los limites, conocer las habilidades y capacidades en general.

6. Perseverancia
Muy similar al valor del esfuerzo, los niños aprenden gracias a la práctica deportiva que no pueden renunciar y tienen que insistir hasta conseguir lo que se proponen.

7. Convivencia
En el entreno, en el vestuario, en los campeonatos, los niños aprenden a convivir con sus compañeros y demás integrantes de la plantilla y esta convivencia se lleva a cabo de una forma sana.

8. Obediencia
Hay que obedecer normas y reglas que al fin y a cabo ayudan a integrar el valor de la obediencia en los más pequeños de la casa.

9.  Cuidado por la salud
Los niños aprenden a cuidar de sí mismos y de su salud, la práctica deportiva además les lleva a elegir una vida mucho más saludable.

Como veis, los valores que transmite el deporte son diversos, y todos ellos pueden y deberían aprenderse desde corta edad. No es necesaria su imposición, sino simplemente enfocarlos todos y cada uno como una necesidad de aprendizaje. Los niños, con el tiempo, lo agradecerán.